Los principales aditivos utilizados en las llamadas chucherías
-refrescos, gusanitos, golosinas, caramelos, etc.- son los aromas, colorantes, ácido
cítrico y conservantes.
El aroma más utilizado es el glutamato monosódico,
potenciador del sabor. Su consumo se ha relacionado con presencia de asma bronquial
y síndrome del restaurante chino. En los niños puede dar lugar a síntomas
hipotalámicos.
Los colorantes más habituales son:
caramelo -colorante natural-: da el color marrón a las bebidas
amarillo de quinoleína: colorante sintético utilizado también en
las bebidas de color naranja. Es mal absorvido por el aparato digestivo y no está
autorizado en Estados Unidos, Canadá y Japón como aditivo alimentario.
amarillo anaranjado: utilizado en bebidas y golosinas, puede producir
alergia y síndrome de hiperactividad en niños predispuestos a ello, así como el rojo
cochinilla
azul patentado V: da color azul violeta. Se han
descrito casos anafilaxia en niños predipuestos a ella.
los conservantes más utilizados son:
butilhidroxitolueno (BHT): antioxidante, combinado con el BHA evita el
enranciamiento de las grasas. Puede causar alergia y afección hepática
butilhidroxianixol (BHA): antioxidante, evita el enranciamiento de las
grasas. Puede producir alergías y aumento de la relación grasas/colesterol
ácido cítrico: su consumo excesivo puede provocar en individuos
predispuestos caries, urticaria e irritación local.
el edulcorante más habitual es el sorbitol, también
humectante y estabilizante. Puede producir diarrea y flatulencia.
los estabilizantes, en general, ocasionan disepsia.
el emulgente más utilizado es la lecitina, considerada como segura.
Fuente: consumer.es, 28-7-2004