IDEA Arrojar miles de toneladas de hematita, mineral compuesto por óxido férrico, al mar para aumentar el fitoplacton, microorganismos que realizan la fotosíntesis y absorben CO2.

 

CONTRAINDICACIONES El investigador del CSIC Evaristo Vázquez-Domínguez realizó en agosto del 2007 un estudio al respecto en la Bahía de Blanes (Gerona) concluyendo que el empleo de hierro provocaría el aumento del plancton, pero también del plancton hetarótrofo (que no realiza la fotosíntesis). Esto provocaría una falta de oxígeno en el mar y acabaría con la vida marina. El Convenio de Londres habría desaconsejado esta práctica.

 

AUTORÍA La idea la dio a conocer en 1990 el oceanógrafo californiano John Martin ("denme un barco cargado de hierro y provocaré una era glacial") y está siendo desarrollada en estos momentos por varias empresas, principalmente Planktos, que tiene en su directiva a Noel Brown, ex director del Programa de la ONU para Medio ambiente.

 

PRIMEROS FRACASOS El Proyecto Lohafex ha vertido al mar seis toneladas de partículas de hierro para aumentar el número de fitoplacton, capturador de CO2. Días después el fitoplacton aumentó y fue devorado por unos pequeños crustáceos, copépodos, devorados a su vez por otros mayores, anfípodos, y éstos después por ballenas y calamares.

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