|
NUESTRA
OPINION
Aquí solemos poner palabras con nuestra opinión. Ante esta catástrofe, que no ha hecho más que empezar, de la que apenas vemos nada y que nunca sabremos su verdadera dimensión, no sabemos qué decir. Nos quedamos sin palabras y sólo nos quedan imágenes.
16 de abril DEL 2010 ¿Quién manda en el mundo? ¿Obama? ¿Wall Street? ¿Las petroleras? ¿El Club Bilderberg? Estos días ha entrado en erupción un volcán en Islandia y sus cenizas llevan impidiendo durante varios días que despeguen aviones en varios países europeos y provocando la cancelación de miles de vuelos en otros, como España, con los consiguientes problemas que ello provoca. Al planeta le ha dado un ligero hipo en uno de sus innumerables rincones y se forma el caos en gran parte de las comunicaciones de la Europa desarrollada... Al planeta, a la naturaleza, al medio ambiente los podemos alterar, dañar, herir, revolver, pero ellos son los que mandan, porque vivimos en ellos y no somos más que una minucia en un breve espacio de tiempo que con cualquier pequeña variación quedamos en evidencia. No lo olvidemos más.
20 de diciembre DEL 2009 Lo decíamos el día que comenzaba la Cumbre del Clima; el viernes 18, a última hora, insistíamos. No esperábamos nada de esta Cumbre y el fracaso parecía ineludible. Ya ha acabado, los dirigentes mundiales ya están calentitos en su casa, con la satisfacción del deber cumplido. El dirigente de Tuvalu que lloró pidiendo resultados estará en su isla, viendo cómo va menguando. Dos dirigentes de Greenpeace en chirona, como peligrosos delincuentes y la policía danesa también ya tranquila: han repartido palos a gusto, se les han colado dos pacifistas en una cena -si llegan a ser terroristas ya habrían volado todos- y se les han escapado los verdaderamente peligrosos, en aviones y en sus narices. Esperábamos un fracaso, sí, pero nos duele, porque ya no queda tiempo y ellos siguen con su pachorra: que si no me pongo de acuerdo, que si a ver el año que viene, que si a ver en la próxima, que vamos a hacer un montón, pero luego, despacio... Nos toman por idiotas, no cabe duda. Se creen que no sabemos cuáles son sus verdaderos intereses: los suyos propios, miserables, mezquinos, como ellos, no los del mundo que creen representar, que creen liderar, que dejan marchar a la deriva porque no tienen la catástrofe debajo de sus pies, debajo de los que les dan el dinero para que lo derrochen en ridículas campañas trasnochadas. Los políticos hablan, los líderes actúan, los necios no ven más allá de donde acaba su nariz... Los pasivos y los inconscientes dejan que gente incapaz y cobarde se quede de brazos cruzados cuando es su futuro inmediato el que está en juego. Feliz Navidad. 18 de diciembre DEL 2009 La Cumbre del Clima de Copenhague está a punto de terminar sin que, en estos momentos, se vea ningún compromiso serio y contundente para frenar las emisiones de CO2. Si aún podíamos hacer algo, el fracaso de esta Cumbre nos aboca a un futuro terrible, por mucho que ni lo veamos ahora ni lo vayamos a ver completamente en lo que nos quede de vida. Sobrada de represión, ya en la calle, ya dentro de los propios actos de la Cumbre, precedida por sucias artimañas para desprestigiar a quienes científicamente demuestran lo que le estamos haciendo al planeta, en esta reunión mundial nos vuelve a chocar y a avergonzar que muchos de los que en estos días han sido poderosos en las palabras y vacíos en los hechos, fueron los mismos que, permítasenos la grosería, perdieron el culo hace un año para salvar el sistema financiero con millonadas de dinero público. Entonces aquello les dolía, las catastróficas consecuencias del cambio climático, que ya sufren millones de personas, parece que, y si no salen acuerdos de verdad de esta Cumbre quedará demostrado, les importa poco, lo justo para quedar bien. Cuando la policía danesa acabe de detener y atar a, en su inmensa mayoría, pacíficos manifestantes, debería ocuparse de los verdaderos elementos peligrosos que ha tenido esta Cumbre por el Clima: todos los dirigentes mundiales de los grandes países que nos van a llevar al desastre con su incompetencia -y con nuestra pasividad. 7 de diciembre DEL 2009 Hoy empieza otra nueva, y esperada, Cumbre del Clima, esta vez en Copenhague... No esperamos nada ella. Aunque nos anuncien descensos del 40, del 80% en las emisiones de CO2, pecaríamos de ingenuos o de tontos si lo celebráramos. Es cierto que si no llegan a ningún acuerdo será un fracaso, pero aquí el único éxito que cabe es que acuerden algo... y lo lleven a cabo. Entonces hablaremos de éxito, mientras esperaremos, para que no nos tomen el pelo por enésima vez. De todas formas hace mucho que tenemos claro que lo que no hagamos nosotros, los ciudadanos y ciudadanas, sus organizaciones de aquí y allá, cada uno en su casa, en su pueblo, en su ciudad, en su centro de trabajo, no lo harán un montón de dirigentes mentirosos -a los hechos nos remitimos- que tienen mil prioridades antes que evitar un desastre de dimensiones que ni ellos, tan listos, tan representantes del pueblo, pueden imaginar. Decir esto es muy fuerte, su pasividad ante el cambio climático... no tiene nombre.
7 de noviembre DEL 2009 La manipulación a la que sometemos a la naturaleza de continuo, como ya hemos hablado aquí otras veces, nos lleva muchas veces al absurdo. Arreglar los problemas que nuestra conducta irresponsable provoca, también lo hemos hablado, nos lleva en otros casos al ridículo. Las Tablas de Daimiel son el desbordamiento del río Guadiana que en zona tan llana deja de ocupar un cauce determinado y forma esas "tablas" de agua. El río Guadiana nace, o nacía, en las Lagunas de Ruidera, de un acuífero. Como lo tenemos todo patas arriba, gastando el agua sin control, pensando que nunca se va a acabar, las Tablas de Daimiel han llegado a una situación límite y la alarma ha surgido porque interiormente Las Tablas están ardiendo -lo llevan haciendo veinte años, pero nadie le había dado importancia-. Solución: gastar más de dos millones de euros y comprar las fincas de alrededor para sacar agua del subsuelo y "soltarla" en el suelo... y encharcar las Tablas para apagar el fuego. A ver, a ver, ¿cómo es esto? Las Tablas de Daimiel están secas porque el río que sale del subsuelo en Ruidera está muerto y se saca agua de otro subsuelo para inundarlas... En el subsuelo habrá menos agua y se irá vaciando -aunque esto no se ve-... Parte del agua vertida volverá al subsuelo, con lo que no habrá servido de mucho... Lo sentimos, nuestra limitadas mentes no acaban de entender esto y menos pueden explicarlo. ¿Lo pueden explicar las sesudas personas que han consentido este desastre natural fraguado durante años o se conforman con hacer este apaño y que la opinión pública se olvide del incendio de las Tablas de Daimiel?
12 de octubre DEL 2009 Hoy, Fiesta Nacional, nos enteramos, mientras muchos disfrutan en la playa de este tiempo tardoveraniego, que en Barcelona sufren múltiples ataques de mosquitos tigre y que 300 personas en Málaga, tres de ellas con pronóstico grave, han sufrido picaduras en una sorprendente plaga de mosquitos. Y se preguntan, ¿por qué será? Al tiempo mucha gente, casi toda, se sorprenden de estos calurosos días, ya metidos en otoño. Esto no es normal, se oye. Sí, eso es lo malo. Que es normal. Acostumbrados cada vez más a no mirar más allá de donde acaba nuestra nariz nos olvidamos de lo que pasó hace un año, o tres, o diez, o quince. Esto ya va siendo normal, lo vamos consiguiendo, y sus consecuencias, las que se ven -picotazos- y las que subyacen -sequías, etc.-, lógicas. Pero nosotros, tan contentos de pasar más días aún tumbados en la playa o no tener que sufrir el martirio de llevar ya jersey, no parecemos alarmados. No, casi casi contentos, más bien.
1 de mayo DEL 2009 Nuestros científicos -o algunos de ellos- no dejan de sorprendernos con su desfachatez hacia la naturaleza y sus cabecitas superdotadas toman los caminos más retorcidos para llegar a supuestas soluciones que nunca se acaban de ver. En Corea del Sur, tan adelantados en investigación transgénica, han dado el do de pecho: han clonado perros transgénicos que brillan en la oscuridad con tonos rojizos y con los que experimentarán implantándoles genes con enfermedades humanas... ya se sabe, las de siempre, el Parkinson, etc. Lo próximo será hacerlo a gran escala y cuando esos perros ya no sirvan, venderlos al mercado de carne a un precio razonable. ¿Que esto es demagogia? Menos que andar poniendo de continuo patas arriba la naturaleza, sin saber sus consecuencias, en lugar de buscar las soluciones a los problemas en sus causas, siempre lo más efectivo.
14 de abril DEL 2009 ¿Alguien se acuerda de la devastadora plaga de topillos, esos bichos que, antes de que hubiera crisis económica, salían cada dos por tres en la televisión amenazando el futuro de la agricultura? ¿Desparecieron o es que simplemente la tele ya no se ocupó de ellos? Desapareció la plaga, sí. Pero no gracias a que envenenara el campo, si no de la misma manera que apareció y de la misma que, se prevé, volverá en el 2010 o el 2011: naturalmente. El veneno usado a troche y moche mató topillos, claro, y palomas y conejos. Mató calandrias y busardos ratoneros, especies ambas amenazadas. Afectó a ratones de campo, los mismos de los que se nutren cernícalos o comadrejas, que se habrán envenenado en muchos casos. El veneno se repartió generosamente en un territorio que afecta a cinco ZEPAs... zonas especiales de protección de aves. En fin, ¿nos vamos a enterar alguna vez de que la naturaleza lleva ya un tiempo regulándose sin necesidad de que la especie elegida le esté enmendando continuamente la plana? ¿Nos vamos a dar cuenta por fin de que quien mete la pata aquí, los días pares y los días nones, somos nosotros? Demasiadas preguntas, quizás.
2 de octubre DEL 2008 Ya hace unos años lo escribimos en esta páginas: los incendios en verano iban a ser como las luces o los Reyes en Navidad, algo cíclico y normal que sólo el tiempo (la llegada del otoño, la llegada del 7 de enero) conseguía extinguir. Una fatalidad inevitable, también. Este verano, por cierto, la disminución del número de incendios ha sido, como se dice ahora, exponencial. Alguien, muy agudamente, lo decía: qué casualidad que ha coincidido con la crisis de la construcción, la explosión de la burbuja inmobiliaria. Qué coincidencia, sí. Pero ahora tenemos otro desastre "natural" que ya se ha instalado entre nosotros como la primavera o el otoño, porque en dos temporadas ocurre: las inundaciones. No hay primavera ya sin una sucesión de lluvias a cántaros, casas inundadas... Y luego viene el otoño, y si en primavera le tocó al pueblo tal, ahora le toca a la ciudad cuál, si el barrio X se escapó en primavera, en otoño se inunda. ¿Es que antes no llovía en primavera y otoño, es que antes no había inundaciones? Sí, pero no todas las primaveras y todos los otoños, no en todas partes (ya no es sólo la gota fría en el Mediterráneo; no hay quien se libre). Sin duda el cambio climático está detrás de este desbarajuste, y no es que haya que echarle la culpa de todo. Pero sus consecuencias se multiplican por construcciones en vegas, antiguo lechos de ríos, alcantarillas atascadas... Pero aquí seguimos. Parece que por esta vez la cosa ha pasado con sus millones de pérdidas, casas dañadas, vidas afectadas... Hasta el próximo: se limpiarán, quizá, las alcantarillas de donde ha habido inundaciones, pero ninguna más, se seguirá construyendo lo necesario para proseguir el desarrollo y el bienestar de nuestra sociedad y nuestras gentes... si no se ahogan en el intento.
2 de agosto DEL 2008 Paralelamente a la carroñera campaña que la industria atómica lleva haciendo a favor de la energía nuclear, aprovechando los precios que tiene el petróleo y los problemas que crea, surgen una cadena de evidencias que tira por tierra todas las supuestas ventajas con las que nos venden la más sucia de las energías. Estos días la nuclear de Ascó I ha vuelto a funcionar... tras mes y medio parada sin producir energía y tras revisar a cientos de personas por si estaban contaminadas. Cofrentes, con 28 sucesos notificables en tres años y cinco en lo que va de mes había "vestido" como una parada programada, algo previsto, lo que al final ha sido una parada para arreglar una avería, según ha descubierto el tolerante Consejo de Seguridad Nuclear. En Francia han sufrido en unos días dos vertidos nucleares, en uno de los cuales se han "escapado" 74 kgs. de uranio y buscando buscando, han encontrado en la capa freática del lugar contaminación nuclear que no saben ni de dónde ni desde cuándo. Se da el caso además de que éste vertido fue ocultado durante horas... para fiarte. Vandellós II y la fábrica nuclear de Juzbado en Salamanca también han tenido sus malas noticias en estos días aunque siempre, en estos y en los demás incidentes, ni las personas ni el medio ambiente han sufrido daños... que se sepa... o que se diga. La energía nuclear no es ni futuro ni solución, es contaminación y peligro. Esperemos que un accidente grave no tenga que tapar la boca definitivamente a todos estos aprovechados que creen haber encontrado un filón para llenar sus bolsillos.
15 de junio DEL 2008 Sabido es que los ecologistas son alarmistas, catastrofistas incluso, que viven ajenos a la realidad de un mundo en crecimiento y continuo desarrollo. Sus propuestas muchas veces frenan ese desarrollo, como si quisieran volvernos atrás en el tiempo. Desconocen la realidad cotidiana de la gente, que todos queremos vivir lo mejor posible y que para eso aprovechamos los recursos naturales todo lo que podemos, porque para eso son nuestros. Llevan años, décadas, despotricando contra el uso, y abuso, dicen, del petróleo por parte de nuestra sociedad, advirtiendo de la dependencia que tenemos respecto al "oro negro" y a cambio llevan el mismo tiempo incitándonos a consumir energías renovables, esas que se producen con el sinfín de molinos y paneles solares que ahora ya hay por todas partes. Por suerte nuestros dirigentes políticos, sea cual sea su color, nuestro grandes hombres de empresa, ejecutivos, etc. no han hecho nada hasta ahora para que siguiéramos consumiendo petróleo sin medida, aumentando así nuestro bienestar social. Ellos sí saben y piensan en los demás. Bueno, ahora hay cierta crisis económica... El petróleo está subiendo día sí día también. Y todo lo demás sube y sube, hay mucha gente que protesta de mala manera porque parece ser que no puede vivir con esos precios. Además las ciudades están cada vez más contaminadas y el tiempo completamente loco -casi no hace frío en invierno, cada poco hay inundaciones aquí y allá...- Bueno, pero si falla lo del petróleo y en realidad es malo, construiremos muchas centrales nucleares. Son limpias, y seguras, lo dicen los que saben: los de las centrales nucleares y los de las compañías eléctricas que las hacen. Claro, los ecologistas también llevan años quejándose de la energía atómica y diciendo que es muy peligrosa y que los residuos se quedan para una eternidad... Son incansables.
15 de mayo DEL 2008 Cada tanto nos llega alguna brillante idea científica para combatir los desastres ecológicos que vamos provocando, muy especialmente los derivados del cambio climático: inyectar sulfuro a la atmósfera, capturar y enterrar el CO2, cubrir el mar de pelotas de ping-pong que reflejen el sol... Tiempo después nos llegan los inconvenientes de estas grandes ideas: inyectar sulfuro a la atmósfera dañaría la capa de ozono, enterrar el CO2 requiere un enorme gasto de energía y un gran peligro, cubrir el mar de pelotas de ping-pong... bueno, cualquiera se puede dar cuenta de los inconvenientes. Tal vez habría que pedirle a los científicos, a los que actúan de buena fe y a los que sólo buscan prestigio y dinero, que dejaran de tener ideas al respecto y se dedicaran a otros campos o a desarrollar las soluciones que ya conocemos, que son eficaces y sin contraindicaciones para el medio ambiente: reducir las emisiones de CO2 acabando con el derroche, sustituir fuentes de energía sucia por energías renovables... En fin, lo que hasta un párvulo ya sabe. Lo mismo estamos acabando con el planeta y su vida porque nos creemos muy listos y creadores de grandes ideas -que por supuesto también las hay y funcionan- de las que luego tenemos que renegar o inventar otra cosa que arregle el desaguisado.
14 de abril DEL 2008 Este gobierno no está realmente preocupado por el cambio climático ni por el medio ambiente. Lo está en la medida en que se lo exige la Unión Europea, la alarma científica y social o la buena imagen ante sus electores. Próximamente profundizaremos en ese desinterés real tanto de este gobierno como, creemos, de todos los demás: autonómicos, provinciales, municipales. Baste un detalle para avalar nuestra afirmación: si realmente le importara el medio ambiente ahora no estaríamos hablando del "avance" que supone que una mujer dirija el ministerio de Defensa, sino del AVANCE que hubiera supuesto poner al Ministerio de Medio Ambiente como uno de los más importantes en lugar de "anexarlo" al de Agricultura, que bastante trabajo tiene ya. Si en este país a representantes y representados les importara realmente el medio ambiente, el cambio climático, la desertización, la falta de agua, la destrucción de la biodiversidad etc. etc., tendríamos un ministerio de medio ambiente tan importante como el de Economía, porque sin dinero se vive mal, pero destruyendo lo que nos rodea es que no se puede ni respirar. 21 de marzo DEL 2008 Pocas veces utilizamos este espacio para hablar de asuntos que no estén relacionados con el medio ambiente. Esta es la tercera en seis años. En el Tibet la población, sublevada contra los ocupantes chinos, está siendo reprimida... ¿mucho, poco? No podemos saberlo, China sabe sellar perfectamente las fuentes de información y aislarse del mundo siempre que lo necesita, pero es fácil suponer que la represión será brutal y desproporcionada. Y ante esto nos preguntamos una vez más, ¿qué hace la comunidad internacional, la ONU, la Unión Europea, Estados Unidos? NADA. Lo ha dicho el ministro de exteriores francés, con China tenemos más que ganar que China con nosotros. La superpotencia que crece a ritmos desmesurados es el mejor mercado el mundo, donde se puede comprar y vender todo, el futuro de los negocios occidentales. ¿Y qué es eso al lado de unos cientos o unos miles de tibetanos o los derechos humanos? En agosto China se venderá al mundo con los Juegos Olímpicos (a los que algunos prestigiosos atletas ya han renunciado por el riesgo para su salud por la contaminación del supercontaminante país); nada asustaría más a China que Occidente le boicoteara el marketing si sigue aplastando a los tibetanos pero, como se dice en el fútbol, a estas alturas del campeonato deberíamos habernos enterado ya de que los derechos humanos, la libertad, la paz son sustantivos que se utilizan para promocionarse los políticos, los empresarios, las sociedades civiles, incluso. Esto va de dinero; así pues esperemos sentados, otra vez, una reacción del mundo libre. 17 de febrero DEL 2008 De acuerdo que estamos a las puertas de unas elecciones y que eso es muy importante, de acuerdo que hay noticias de detenciones, ilegalizaciones y mucho más que son importantes pero... ¿y los pantanos, y la lluvia, y la escasez de agua? Con suerte nos encontramos esas noticias al fondo del periódico, en un pequeño espacio de algún telediario... Y si a los que tienen que informar no les importa, ¿a nosotros sí? Mientras abramos el grifo y salga agua no parece que vayamos a reducir ni en una gota nuestro despilfarrador consumo, ni que el regante, el constructor de campos de golf o los ayuntamientos vayan a tomar ninguna medida importante. Y, como hemos dicho otras veces, y la lógica indica, hay que ahorrar cuando hay algo que ahorrar, hay que tomar medidas cuando se ve venir el peligro. Pero si ni unos ni otros parecen o parecemos darle siquiera relevancia informativa, importancia cotidiana, ¿qué podemos esperar?
7 de enero DEL 2008 Como en cualquier otro aspecto de la vida, en la defensa del medio ambiente también debemos ir más allá de lo que parece y nos cuentan, buscando la realidad. De un lado tenemos al demócrata Al Gore, reciente adalid en la lucha contra el cambio climático, y de otro al republicano y actor de películas violentas Arnold Schwarzenegger. El primero no hizo nada palpable por el medio ambiente en ocho años codirigiendo el país más contaminante del planeta; el segundo, como gobernator de California, y asesorado por un ecologista que nada tiene que ver con los ministros/as de medio ambiente que colocan por aquí para salir del paso, ha impulsado una ley para que todos los automóviles reduzcan un 30% las emisiones de CO2. Como el Departamento de Medio Ambiente de Bush ha echado para atrás esa ley... California ha denunciado al gobierno de Estados Unidos. Pensémonoslo un poco antes de juzgar tanto al correcto y simpático Al y al brutote y presunto mal actor Arnold. Las cosas no suelen ser como parecen. 14 de octubre DEL 2007 ¿Quiénes somos nosotros para cuestionar las decisiones de los expertos que dan los Premios Nobel? ¿Quiénes para criticar la labor de las eminencias premiadas? El Nobel de Medicina se le ha concedido a tres investigadores que han manipulado genéticamente ratones. Aquí siempre hemos dejado claro lo peligroso que es manipular genéticamente cualquier cosa y lo injusto e inútil, casi siempre, que es experimentar con animales. Por supuesto son muchos los que piensan así, entre ellos también eminencias. ¿Cuándo concederán el Nobel de Medicina a la persona o institución que idee la manera de que apliquemos hábitos y costumbres saludables que prevengan las enfermedades, que ha sido siempre la manera más efectiva de combatirlas? El Nobel de la Paz ha sido concedido al IPCC de la ONU y a Al Gore. Es indudable la difusión que este galardonado está dando al temible problema del cambio climático y, por lo tanto, está contribuyendo a la lucha contra él. Es lamentable, no obstante, que este premio se le conceda a alguien que durante ocho años fue vicepresidente del país que más ha hecho por alborotar y contaminar el medio ambiente sin que se le conozca ningún entusiasmo parecido en la lucha ecológica como ahora, cuando se está enriqueciendo con documentales, libros y conferencias y contribuyendo particulamente al cambio climático con un absoluto derroche energético a nivel doméstico. ¿No sabían los que dan este premio de otras personas y organizaciones que llevan toda la vida luchando contra el cambio climático siendo denostados o perseguidos? Quizá es un buen momento para recordar que estos premios surgieron de la mala conciencia de alguien que inventó algo maravilloso para la Humanidad, la dinamita, y que ha ocasionado infinidad de desgracias desde entonces. 15 de agosto DEL 2007 Cientos de millones de topillos de campo arrasan, según dicen, los campos de Castilla-León. La causa de este geométrico crecimiento de población en estos roedores se achaca al calentamiento global, al suave invierno pasado provocado por nosotros. Para solucionarlo, aunque de momento sin éxito, se están quemando campos y llenando cortafuegos de peligrosos venenos... Es la vieja historia: hemos provocado un problema y no se nos ocurre otra cosa que crear otros más para solucionarlo. Hemos, porque, ya decimos, el calentamiento global lo producimos nosotros -y los agricultores afectados, con sus prácticas agrícolas-. Habría también que ver en cuánto y cómo se ha disminuído la cantidad de depredadores naturales del topillo -lechuzas y comadrejas- y cuánto hemos tenido que ver. Y ahora viene la solución. En una zona de China, país amigo de los pesticidas, se han adiestrado zorros para combatir otra plaga de roedores. Aquí habría que tener en cuenta a los depredadores naturales para combatir a los topillos, sin olvidar que, a mayor número de roedores, más depredadores no habituales se animan a comérselos. Pero, sería el único lugar donde así no ocurriera, esos depredadores habrán sido cazados y diezmados anteriormente, porque sólo dejamos existir a los que nos producen un inmediato beneficio, y ahora se llena de veneno el campo, para que los depredadores naturales de los topillos se envenen también, junto a todo animal que circule por la zona. Para rematar la jugada, los topillos no caen tan fácilmente en la trampa y ya amenazan las viñas de la región... ¿No habrá una mente lúcida que encuentre una relación lógica entre unos y otros hechos, no una venganza, sino una irremediable sucesión de causa-efecto? 24 de julio DEL 2007 Está comenzando el boom de los biocombustibles y parece ser que hubiéramos descubierto la pólvora... Y sí, quizás la hemos descubierto: algo con aplicaciones positivas pero que, mal usado, puede tener efectos destructivos. En un reciente artículo poníamos en duda la eficacia en varios aspectos de los biocombustibles, analizándolos uno por uno, y resaltábamos que el problema medioambiental del uso y abuso del automóvil iba mucho más allá del combustible que usaba. Ahora publicamos un cuadro de Toyota en el que se analiza cada uno de los biocombustibles. Esta nueva panacea también contamina, aunque menos, tiene costes parecidos o superiores a la gasolina y lleva parejos unos problemas que hasta ahora no existían: la manera de obtenerlos. Para empezar nadie ha calculado cuánto contamina producirlos (emisiones de CO2 en las labores agrícolas, en la extracción de agua, en la fabricación de abonos) ni los recursos naturales que se dedicarán a producir a gran escala alimentos que se quemarán en la carretera. De momento los precios del maíz en muchas partes del mundo se están disparando ante la demanda de los biocombustibles y de aquí a nada saldrá el genio que nos demostrará que es necesario cultivar más maíz transgénico, azúcar y lo que haga falta para producir más y más materia prima para la gasolina verde en un mundo incapaz siquiera de dar de comer a su creciente población. Como en tantos otros problemas medioambientales la solución pasa por el ahorro antes que otra cosa: usar menos el automóvil, con más cabeza. Es peligrosísimo avalar una supuesta solución que nos hará seguir gastando gasolina, verde o negra, y contaminando avalados porque lo que hacemos es "bio". 11 de abril DEL 2007 Afortunadamente parece que, por fin, se empiezan a decir las cosas claras sobre el cambio climático. De esta manera cada día nos desayunamos con nuevas predicciones sobre las terribles consecuencias, casi todas irreversibles, de nuestro irresponsable comportamiento durante tantos años. Lo último habla de una península ibérica semidesértica, con muchas menos lluvias y la desaparición de muchísimas playas -esas que han pretendido tapar con cemento y donde tantos crímenes ecológicos se perpetran-. Pero, ¿sirve de algo toda esta información? ¿Notamos en el día a día concienciarse a la gente, echar marcha atrás en todos esos absurdos proyectos de campos de golf a ayuntamientos y constructores, reducirse el tráfico rodado en Semana Santa...? Será resignación cristiana pero recién pasados los terribles datos de la Semana Santa, parece que frente al cambio climático nos comportamos como con el tráfico: sabemos que la gente se mata a diario y seguimos saliendo igual, que las consecuencias de los accidentes son terribles y apenas devantamos el pié del acelerador aunque diluvie, confiamos, quizás, en que siempre será otro al que saquen de entre hierros retorcidos pero alguna vez, y con el cambio climático está a pocos años vista, seremos nosotros los que paguemos el ser incapaces de hacer algo para que las cosas cambien. 6 de febrero DEL 2007 Aunque no nos gustan los actos simbólicos -días de..., cinco minutos sin...-, excelentes para calmar conciencias y seguir haciendo mal las cosas el resto del año, el resto del día, acogimos con cierto entusiasmo el apagón de cinco minutos de días pasados, casi como una muestra de que aún no nos hemos rendido ante las evidencias del cambio climático y aspiramos a cambiar la situación. Más aún nos agradó comprobar que el apagón se había "notado", que el consumo eléctrico había descendido un 2,5% en ese rato. La desilusión vino después, al saber que los mayores responsables de ese descenso eran ayuntamientos, organismos públicos, hasta PSOE y PP, que se habían querido anotar el tanto de luchar contra el cambio climático durante cinco minutos, pero "sólo" durante cinco minutos. El resto del tiempo, la mayoría de ellos, volverá a, por activa o por pasiva, seguir destruyendo el clima, el planeta y nuestro futuro. Otra decepción, aunque esperada, fue la respuesta de la ciudadanía, la que algunos ecologistas ingenuos creen, sobre todo en las encuestas, concienciada y combativa sobre el medio ambiente. Un 7% fuimos los que hicimos el enorme sacrificio de estar cinco minutos a oscuras, el resto ni eso, y no porque no les gusten esos actos, en muchos casos porque les importa un bledo. O eso creen ahora. 22 de Noviembre DEL 2006 Ha concluído una nueva Cumbre del Clima, esta vez en Nairobi, para demostrarnos que el tiempo no pasa ni por estas cumbres ni por sus asistentes. Con firmeza han decidido tomar medidas, pero no han tomado ninguna concreta, se han dado plazos -que si en el 2008 y el 2009 para el 2012- para empezar a pensárselo. Durante la cumbre se ha hablado de reducciones en las emisiones de CO2 de hasta el 50% pero nadie se ha comprometido a nada para el día o el mes siguiente. España se ha apuntado al carro de las drásticas reducciones aunque otras mucho más suaves, las de Kyoto, las ha incumplido, aumentando un 35% en lugar de aumentar un 15%, aunque, como buen rico, lo apañará todo dando dinero, del que ha ganado con su derroche energético, a los países pobres para que no contaminen... Estas inútiles cumbres son tan así que, sinceramente, recomendados a sus participantes lo único con lo que, dada su pachorra, pueden combatir el cambio climático: hacerlas desde su casa, por videoconferencia, y ahorrarse así tanto contaminante viaje en avión y traslados en automóviles y tanta caradura, que nos contamina la esperanza. 11 de octubre DEL 2006 Esto es muy sencillo, de verdad. Irán y Corea del Norte tienen el mismo derecho a producir y poseer armas nucleares que Estados Unidos, Rusia, Francia o Israel: ninguno. Nadie ni nada tiene derecho a producir o poseer armas suficientes para aniquilar en segundos a miles o millones de seres vivos, ni a chantajear con ellas a la Humanidad entera, ni a hacernos vivir con su amenaza continuamente atemorizados. Que estén en manos de tiranos, dictaduras o democracias no es tan importante: todos las usarán cuando las necesiten cargados de razones y contra la población civil. Nadie debe tenerlas, como tampoco cualquier otra arma de destrucción masiva. ¿Es tan difícil de entender? 23 de SEPTIEMBRE DEL 2006 Cuando se remueve la mierda, apesta. Esta escatológica afirmación es verdad como la vida misma. Las imágenes de un energúmeno apaleando a dos perros, emitidas repetidamente por todas las televisiones, ha llevado a esas televisiones y a los periodistas en general a ahondar en los siguientes días en otros casos de abuso y agresiones a animales y enseguida han salido noticias por todas partes: estremecedores documentos sobre el secuestro de perros para entrenar a perros de pelea, el salvaje entrenamiento de esos perros destrozando a otros, caballos muertos de hambre, comidos de úlceras, trastornadas que tiran a su perro por la ventana... El pan nuestro de cada día en un país en el que los animales son objetos de lujo, de entretenimiento, donde ni las leyes ni los ciudadanos se enteran de que tienen sensibilidad y derechos como todo ser vivo, porque en obligaciones ya lo dan todo. Esperemos que dure esta moda, que el resultado de la valiente denuncia de un veterinario no se queme en poco tiempo al lado de los éxitos futbolísticos o del escándalo de algunos vividores. Estamos en que así sea y nos congratulamos al comprobar que imágenes como las que todos hemos visto aún despierten indignación entre seres acostumbrados a ver las peores barbaridades mientras comen. Qué pena, no obstante, que esos mismos ojos que se abrieron desapovoridos ante tamaña barbaridad no hagan lo mismo ante los repetidos espectáculos taurinos que se dan en nuestro país, muchos de ellos televisados a cualquier hora, donde también se tortura y da muerte a animales, ni consideren a los toreros otros torturadores sin sentimientos como al aborrecible Juan Lado, valiente maltratador de perros. 17 de agosto DEL 2006 El verano del 2006, que parece haber empezado a decir adiós con unos frescos bastante inesperados, nos va a dejar en lo medioambiental una nómina devastadora, que no se ha cerrado y que empieza, por lo que nos toca, por los incendios de Galicia, unos provocados, otros accidentales, y pasa por el olvidado vertido de petróleo de El Líbano, provocado por la guerra y los que la hacen, el vertido de miles toneladas de crudo en el Indico, por el accidente de un petrolero en una reserva natural filipina, el vertido por parte de Fertiberia de ácido sulfúrico en la contaminadísima ría de Huelva, la lluvia ácida en China, los pantanos desecándose y matando a millares de peces... hasta la noticia de que nuestra protectora capa de ozono tardará 15 años más de lo previsto en recuperarse, como perfecto ejemplo de cómo lo que hacemos en un momento tarda años, como poco, en arreglarse. En fin, lo de cada verano, unos años unas cosas, otros, otras. O como los desastres que nos deparará el invierno, o el otoño... ¿A qué esta reseña, entonces? A que los desastres medioambientales, como los muertos en la carretera, son una rutina admitida y, creemos, inevitable pero, en ambos casos, lo que se va ya no vuelve y cada vez nos va quedando menos de todo: ¿cuántos veranos incendiarios aguantará Galicia, cuántas reservas naturales nos podremos seguir liquidando con vertidos, cuántos años de sequía aguantarán nuestros pantanos...? ¿Eh? 28 de JULIO DEL 2006 A la ola de destrucción que se ha abatido sobre Oriente Próximo, y muy especialmente sobre Beirut y el Sur del Líbano, se une ahora un desastre medioambiental que, si bien al lado de las masacres de civiles y destrucción del futuro de un país puede parecer un mal menor, es, como todos los desastres que atañen a la naturaleza, una garantía de destrucción y miseria a corto, medio y largo plazo. Los bombardeos por parte de la aviación israelí de la ciudad de Jieh en El Líbano, entre el 13 y 15 de julio, provocaron la destrucción de un tanque de almacenamiento de combustibles. Por un lado esto supuso el incendio de miles de toneladas de petróleo y por otro el vertido al cercano mar de, al menos, 10.000 toneladas de fuel pesado. En los primeros días de la catástrofe el petróleo ya había ocupado más de 70 kms. de la costa norte de Jieh, amenazando toda la zona y el propio y ya vapuleado mar Mediterráneo. Es innecesario decir que un país al que le esperan terribles años tras la destrucción de infraestructuras y de su propia economía -por muchas "ayudas internacionales" que vengan después- no tiene ni tendrá recursos para combatir este Prestige doblemente destructivo por lo que, una vez más, es imprescindible la colaboración internacional para evitar que esta catástrofe resulte irreversible. Habremos de esperar más sensibilidad internacional -la que hasta ahora no se ha tenido para evitar las matanzas de niños y demás civiles indefensos- siquiera sea porque el daño salpicará directamente y a la cara a los países del entorno de El Líbano. 17 de JULIO DEL 2006 Esta página está dedicada al medio ambiente y a la naturaleza y huye de entrar en conflictos políticos pero se define también como ecologista, lo que incluye el pacifismo. En cualquier caso, está hecha por personas y esas personas, nosotros, no podemos aguantar más sin expresar nuestra opinión, teniendo esta pequeña ventana al mundo, sobre lo que está sucediendo en El Líbano. Y más que opinión, es horror; sin entrar en responsabilidades y culpas, lo que vemos es que seres humanos son bombardeados de continuo por un poderosísimo ejército por vivir en el país desde donde un grupo armado, o terrorista, o lo que sea, ataca al vecino. Es repugnante comprobar el desarrollo al que hemos llegado en lo militar, tan deseable en tantas otras cosas, que permite arruinar un país entero, que empezaba a devantar cabeza, en una semana; ver la destrucción que se puede desatar de la noche a la mañana, contemplar, mientras quien más quien menos piensa en sus vacaciones o en el calor que hace, cómo miles y miles de personas huyen, cientos mueren y millones -¿dónde hemos oído esto antes?- son abocadas a la miseria. Mientras tanto la comunidad internacional y sus organizaciones nos hacen preguntarnos para qué sirven y si tienen algo de sensibilidad porque no hacen nada, nada, para parar esta situación que es muerte, destrucción y horror. Como dijo aquél malditas sean las guerras y los que las hacen... y los que no hacen nada por pararlas.
28 de junio DEL 2006 ¿Por qué la han tomado los informativos con el calor? ¿Desde cuándo es noticia que haga calor en verano? Pues bien, especialmente los informativos de televisión llevan semanas machacándonos con el calor que hace. Lo hicieron cuando un calor veraniego nos atacó en mayo, pero también cuando hubo unos días de mucho calor en junio o cuando, ya empezado el verano, hacía calor. Entre tanto, para nuestro alivio, ha habido largos períodos de calor moderado o muchas tormentas que han suavizado el tiempo deparándonos, quizás, incluso un junio menos caluroso que otros años. Pero ahí estaban ellos, los que difícilmente analizan el problema del cambio climático -que no es que de pronto se ponga hacer mucho calor en mayo, eso pasa unas veces, como otras hace fresco en agosto- ni se implican en informar con profundidad de sus causas y consecuencias, al menos con el mismo ardor que hablan del calor-calor-calor. Quizá es que resulta mucho más fácil y barato mandar un periodista al lugar donde el marcador urbano pone 38 o 40 y contarnos que hace calor, que dedicarse a informar sobre tanta guerra olvidada -en Somalia están pasando cosas últimamente y sólo nos hemos enterado de casualidad, que diría aquél- o no repetir unos y otros las mismas noticias también machaconamente. Cuánto agradecerán los fabricantes y vendedores de aire acondicionado a esos presentadores que, muchas veces con una sonrisa en la cara, comentan el mucho calor que hace, ese periodismo de investigación y análisis porque, como ya hemos repetido, en este país lo único en serio que se nos ocurre para combatir las olas de calor es poner aparatos de aire acondicionado... que aumentan los males.
23 de abril DEL 2006 El final de este mes de abril va a estar cargado de acontecimientos de todo tipo relacionados con la energía nuclear. Tres en concreto, que podemos calificar de uno bueno, uno malo y una incertidumbre. El 26 se cumplen 20 años de la catástrofe de Chernóbil y mientras sigue muriendo gente por aquella explosión nuclear otros, una de las cosas más tristes de esta historia, comienzan a exigirla ante la crisis del petróleo. El 28 cumple el plazo de la OIEA a Irán para que deje de enriquecer uranio, lo que abre la posibilidad de una nueva crisis mundial, causada de nuevo por la disputa por las fuentes energéticas. El 30, al fin, se cerrará la antigualla de la central nuclear José Cabrera, en Zorita (Guadalajara). Si el recuerdo del 26 y la incertidumbre del 28 nos afligen y comprimen el corazón, este hecho nos hará respirar por un momento, al comenzar a evitarse un serio riesgo para nuestras vidas y nuestro entorno. Quedémonos con este último hecho, que se comiencen a cerrar las centrales nucleares, para que no explote nunca ninguna más y que, por encima de todo, se comience de manera inmediata a apostar por las energías renovables, para que todas las mentes podridas, como si una radiación nuclear les hubiera afectado, que sólo piensa en guerras, poder y dinero, no tenga la excusa del petróleo o la energía para tenernos a todos permanentemente aterrorizados.
2 de abril DEL 2006 20 años... para empezar Este mes se cumplen 20 años del mayor accidente nuclear conocido: Chernóbil. Pero habrán de pasar como mínimo 300 años -y hay quien opina que 900- para que la radiación de la zona retorne a sus valores normales. Ahora que el cambio climático y los nefastos gases invernaderos han hecho abrir a muchos el ojo sobre nuevos negocios, que la energía nuclear se ofrece como la única alternativa y hasta la OIEA trata de suavizar el gran chivato que es el accidente de Chernóbil sobre el peligro que representa, se impone de nuevo no dejarnos engañar: hay que recordar que este accidente se conoció dos días después de sucedido, cuando ya muchos de sus efectos eran irremediables, y que esto ocurrió cuando la nuclear sueca de Formasrk detectó tal radiactividad que creyó que había una fuga en sus instalaciones. Entre los propios afectados se supo lo que pasaba cuando, diez días después, comenzaron a morir los que más expuestos habían estado a la radiación. seguir 6 de diciembre DEL 2005 ¿Nos picará el pollo esta Navidad? Desde que una Navidad colgamos en nuestra página el artículo titulado Pollo alas fiestas cada fin de año se disparan las visitas a ese artículo. El tal artículo no es más que una adaptación de un anuncio de ADDA para difundir el tremendo sufrimiento que provoca el que comamos pollo. Nosotros lo hicimos alas fiestas porque una de las características principales de las fiestas navideñas es comer hasta reventar y lo menos parecido a una fiesta es la vida de un pollo de engorde. Los visitantes navideños de nuestro artículo entran en él, sin duda, buscando una receta especial para la cena de Nochebuena o la comida navideña y se encuentran con algo que, sinceramente, pretende aguarles la fiesta por ese lado. Sean felices, queridos visitantes navideños, en estos días y en todos los demás, que también cuentan, pero no a costa del sufrimiento de ningún ser que sienta: esto realzará su felicidad. 23 de JULIO DEL 2005 Nuestro reino no es de este mundo. En nuestro reino, el de los humanos, llueve abundantemente, jamás falta agua o se incendian los bosques, el clima no se alborota peligrosamente y nuestros actos no repercuten contra nosotros. En un año sin lluvias y donde el campo cruje en su sequedad bajo nuestro pies, alguien, con peor suerte que muchísimos otros alguienes, enciende una barbacoa, quema miles de hectáreas en un incendio en el que mueren once personas. Con una sequía atroz y las restricciones de agua al caer, para San Juan en Lanjarón, famoso por sus aguas, tiraron 6 millones de litros celebrando originalmente la noche de las fogatas; 48.000 en Vallecas el fin de semana del 16-17 de julio en una "batalla naval", un millón de litros, procedentes de un lago artificial preparado para practicar deportes náuticos, corrieron por los desagues en Ciudad Real. Vamos a nuestro aire, tiramos el agua cuando de aquí a nada nos va a faltar, prendemos barbacoas para hacer unos chorizos, aunque estemos rodeados de estopa, cada vez nos creemos más lo del cambio climático y cada vez consumimos más energía, calentamos más el planeta para no pasar calor. Nuestro reino, el que tenemos en la cabeza y donde siempre aparece el protector Estado, o la solución milagrosa, no es de este mundo, pero nosotros sí vivimos en el de verdad, con sus problemas y sus soluciones que, viviendo en la hinopia, mal vamos a encontrar.
7 de JUNIO DEL 2005 La industria nuclear sigue aprovechando el revuelo del cambio climático, el protocolo de Kioto y las emisiones de CO2 para vender su producto: la energía nuclear. Hace meses exhibieron las ventajas para el planeta de su energía y ahora, asustados todos por olas de calor -directamente relacionadas, cuando conviene, con las emisiones de CO2- vuelven a la carga. Lo que esta vez nos quieren colar es algo así como si, ante la demostración de que fumar produce cáncer de pulmón, se recomendara a los fumadores que se pasaran, por ejemplo, a la heroína. Ni dientes amarillos, ni mal olor en la ropa ni en la casa y, por supuesto, ni rastro de cáncer... Sin duda, porque uno perece antes. No nos cansaremos de repetirlo: la energía nuclear es la más sucia de las energías o si no, lean esta noticia: Enresa, la empresa que se encarga de los residuos radiactivos -que nadie sabe donde meter- ofrece el oro y el moro al pueblo o pueblecito -uno perdido y sin nombre- que admita recibir los residuos de nuestras centrales nucleares. Y además, la cosa corre prisa, porque en el 2011 tienen que volver a España las 400 toneladas de residuos que salieron de Vandellós I cuando se tuvo que cerrar por imposible. ¿Dónde habrá que meter toda esta porquería que dura siglos, fiel imagen de la energía nuclear limpia?, ¿debajo de la alfombra? 13 de mayo DEL 2005
Decía una canción de Franco Battiato: en esta época de locos nos faltaban los idiotas del horror. Vemos, con especial crueldad estos días, lo que todos sabemos quién ha desatado en Irak: se ha vuelto una rutina que unos maten a otros, y aunque sigue siendo noticia, termina por aburrir. No hemos visto todo lo que la guerra ilegal -porque no la autorizó la ONU- e inmoral -por ser guerra- de Irak provocó en su momento ni viviremos lo suficiente para ver todas sus consecuencias. Hace unos días, aunque con menor apoyo, Tony Blair, pese a que veían la luz informes que aseguraban los motivos reales que llevaron a su gobierno a apoyar la invasión de Irak, salía triunfante de unas elecciones. Hace unos meses George W. Bush, nuevamente por los pelos, salía reelegido, pese a 1.000 muertos americanos en la postguerra iraquí. En España, los adlateres del tercer hombre de las Azores, vieron truncada su victoria no por su apoyo a la guerra, sino por la crueldad del 11-M unos días antes de votar. Pero estos días se pedía la cárcel, esa a la que es tan difícil llevar a narcos, corruptos, guerreros sucios, luchadores de la calle y un largo etcétera, para quienes se manifestaron pacíficamente contra la guerra: cinco miembros de Greenpeace rodeados de decenas de guardias civiles. Todas las épocas han tenido locos, todas las épocas han tenido idiotas y, en este preciso momento, ante estos hechos, parecen haberse juntado todos, como una piña.
12 de SEPTIEMBRE DEL 2004 Desde hace días, 2.200 toneladas, que se dice pronto, de cenizas tóxicas envenenan aún más el mar Mediterráneo. Ahora lo hacen a la altura de Turquía, donde el barco que las transportó estaba anclado, olvidado. Un día de éstos pueden aparecer frente a nuestras costas. ¿Se ocuparán entonces nuestros medios de comunicación, los que tan fielmente contaron la catástrofe del Prestige, de sus consecuencias sobre el medio ambiente y la salud? Quizá sí pero, de momento, para informarse de estos hechos hay que buscar la información; esto es: con un vistazo a la portada de un periódico o a lo más relevante de un telediario nadie se va a enterar de que residuos "españoles", aunque los residuos son de todos y para todos, están contaminando aguas turcas, también de todos y para todos a la hora de ser contaminadas. Lo dijimos cuando el Prestige hizo de las suyas: no está la cosa en dobles cascos, en mayor o menor cuidado, que también: mientras haya semejante trasiego de petroleros por todo el mundo, mientras necesitemos como el agua el petróleo, habrá catástrofes como aquella. Mientras no dejemos de producir deshechos químicos, radiactivos o la más vulgar de las basuras, unos y otra acabarán en el mar, en las aguas subterráneas, en la lluvia... a nuestro lado, sobre nosotros... dentro de nosotros. Unas veces nos lo contarán a bombo y platillo y otras, las más, se nombrará de pasada, para no fastidiarnos la comida.
20 de aGOSTO DEL 2004 MENTIRAS MUY PELIGROSAS En octubre del año pasado Endesa e Iberdrola, tomandonos por bobos, nos quisieron vender su Energía Verde con una desverguenza tal que hasta la Comisión Nacional de Energía les paró los piés. Ahora que el petróleo se dispara en precio, que, por un momento, todos vemos que no podemos seguir dependiendo completamente de él, esas dos eléctricas y todas las demás que poseen centrales nucleares aprovechan la ocasión para "colarnos" como ecológica y libertadora la energía nuclear, acorralada por el gobierno y sus continuas evidencias de peligrosidad. La energía nuclear, en una exhibición de verdades a medias, resulta, según sus productores, un ahorro para la economía nacional, no contribuye al cambio climático, nos hace independientes de los demás países y un largo etcétera. No dicen que el uranio con el que la producen proviene en un 80% del exterior -así como la tecnología que utilizan-, que un sólo accidente nuclear -¿de qué les sirvió Chernóbil?- se convierte en una catástrofe humana... y económica. Ni que sus residuos duran cientos o miles de años y no saben donde guardarlos, ni que la contaminación radiactiva lo destruye todo. Nadie en su sano juicio guardaría en su casa una bomba de relojería por mucho dinero que se ahorrara y por muchas garantías de seguridad que le dieran. Y cualquiera con dos dedos de frente debería darse cuenta de que "esto" no se arregla ni con combustibles fósiles ni con energía nuclear, sino con ahorro y energías renovables. No hay otra. 6 de aGOSTO DEL 2004 EL PETROLEO, UNA VEZ MAS Así es, el petróleo, una vez más, desbarata proyectos, altera previsiones, zarandea la economía mundial y la de cada uno. La resistencia iraquí o los terroristas islámicos vuelan kilómetros de un oleoducto y se dispara el precio del petróleo hasta records históricos, caen las Bolsas, lo que iba a subir tanto, bajará, lo que iba a ir bien, ya veremos si va. Siglo XXI y mientras vivimos el verano atemorizados por posibles olas de calor -energía- o nos fastidia la tarde playera el viento -energía-, seguimos enganchados al petróleo como principal sustentador energético de nuestra manera de vivir, de tal manera que lejos de la heroína, la televisión o el fútbol, nuestro mundo es un verdadero adicto al petróleo. Su falta o su encarecimiento remueve nuestros cimientos y provoca guerras asesinas y crisis económicas -y el sinfín de desgracias que unas y otras conllevan-. Lejos de querer desintoxicarnos nuestros chutes son cada vez más alucinantes: crece el consumo en Estados Unidos, crece en Europa, y en Asia, lo dicen lo expertos, hasta límites inconcebibles hace sólo dos años. Y la OPEP ya no da más abasto. Subirá el petróleo, como suben los chutes, y haremos lo que sea para seguir aumentando los desplazamientos en transporte privado, usando el aire acondicionado para defendernos de la energía gratuita, fabricando plásticos para crear más basura... Nos costará más dinero, más divisas y un montón de futuro contaminando mares de prestige, el aire que respiramos y que otros tendrán que respirar y liquidando el planeta y sus ocupantes con el cambio climático. Y este mono puede ser terrible.
1 de abril del 2004 LA C.N.E. CONFIRMA EL FRAUDE DE LA ENERGIA VERDE DE ENDESA E IBERDROLA El 15 de octubre pasado, haciéndonos eco de las protestas de organizaciones ecologistas y de consumidores, no dudamos en calificar de engañifa la campaña de Endesa e Iberdrola por la que, pagando un poco más, afirmaban vender energía eléctrica obtenida por métodos renovables. Sus anuncios relacionaban directamente la adquisición de esta energía con que los pajaros volaran por aires limpios y la tierra brillara verde y natural. Semejante tomadura de pelo, por no llamarlo de otra manera, denunciada en su día, ya decimos por ONGs ecologistas, ha sido corroborada el pasado 23 de marzo, prácticamente punto por punto, por la Comisión Nacional de la Energía. En su informe afirma esta Comisión que el sobreprecio que paga el consumidor sólo garantiza que una cantidad equivalente de energía se produce con métodos renovables y que de esta manera el consumidor paga más por lo mismo. Afirma, contundente, que el suministro directo de algún tipo de energía del productor al consumidor es técnicamente imposible. Osease, que Endesa e Iberdrola pretenden vender la energía que ya producen -y por la que ya reciben una prima- como si la estuvieran creando nueva a petición de todos los incautos llenos de buena fé -la misma electricidad les cuesta un 1% más- que se han creído que estas dos grandes empresas se preocupaban por lo verde cuando, como decíamos hace unos meses, sólo saben del color violeta de los billetes de 500 euros por los que están dispuestos a vender cualquier energía, venga de donde venga. para el 2004 Como cada hijo de vecino, nosotros también estamos llenos de buenos deseos para el año nuevo. Para empezar, que el 2004 sea un año más pacífico que el que dejamos, aunque nos tememos que los polvos y barros creados este 2003, y en años anteriores, depararán un 2004 enlodado. Para seguir, que el tímido Protocolo de Kioto sea tomado de una vez en serio, aunque, gracias a los que han asociado bienestar y progreso a quemar petróleo, se seguirán aumentando porcentajes que debían disminuir. Que se vayan dando los pasos para cerrar todas esas centrales nucleares con errores de chiste y riesgos muy serios, empezando por Zorita, acabando con la última. Aunque bastante será esperar que esos tornillos que se pierden y despistes parecidos no provoquen una catástrofe. Que haya más linces en vez de seguir acercándose a la extinción este bello animal, aunque desaprensivos y criminales procurarán evitarlo. Que se combatan los efectos del cambio climático con ideas más ingeniosas que comprar aparatos de aire acondicionado, aunque como vuelva a hacer un verano como el del 2003... En fin, como estos, todos los deseos que favorezcan la vida y la concordia en este planeta, para que dure todo ello en él más allá de donde se nos pierde la vista. Hermosos deseos para el 2004 aunque, ¿que os apostáis?, seguro que viene alguien y lo fastidia todo.
15 de noviembre del 2003 A los
ecologistas o, simplemente, a las personas que nos esforzamos más en defender la
naturaleza que en destruirla, se nos toma, en el mejor de los casos, por ingenuos que no
se enteran de qué va todo esto y que se entretienen en defender pajarillos y arboledas
cuando lo verdaderamente importante es que haya trabajo, que se pueda tener asegurado el
alimento, un techo bajo el que vivir, etc. Tras
aclarar que el ecologismo no está contraindicado con el bienestar humano, sino que ese es
uno de sus objetivos, nos tenemos que referir a uno de los innúmeros ejemplos que
demuestran cuáles son las prioridades en esta vida y quién no acaba de saber en qué
mundo vive: hace
unas semanas, el suplemento de Salud de El Mundo publicaba la preocupación de varios
científicos porque la desaparición de los arrecifes de coral acabe con las más de 500
especies de caracol cónico tropical que viven en ellos. Estos animales producen entre 50
y 100 toxinas para defenderse, esas toxinas han servido para descubrir importantes
mecanismos del funcionamiento cardiaco, muscular y cerebral, son eficaces para la
detección precoz de un tipo de cáncer de pulmón y podrían servir para combatirlo. Como esos
caracoles, arrecifes, bosques y selvas guardan y proveen de la mayoría de las medicinas
que utilizamos habitualmente para solucionar desde un resfriado a un cáncer. Cuando se
destruyen esos bosques y selvas, perdemos esas medicinas y sus soluciones. Quizá una de esas personas que conoce las verdades de esta vida, que trabaja en mangas de camisa en invierno con la calefacción a tope, porque para eso puede pagarla, o ve estúpido andar separando el papel para reciclarlo, use con frecuencia esas medicinas que, de haber nacido antes, ahora no existirían. Quizá otras personas, irresponsables como él o cuidadosas de su entorno, necesiten mañana unas medicinas que ya nunca serán porque en estos momentos alguien está destruyendo el lugar donde vivía la planta de las que la obtendríamos. A ver si nos enteramos de una vez de qué va esto.
25 de octubre del 2003 ESPAÑA Y EL PROTOCOLO DE KIOTO, ¿BROMEA O QUE? Reservamos habitualmente esta columna para expresar nuestra opinión. En este caso también va a ocurrir así pero lejos de decir esto o aquello, salvo nuestro titular, lo demás lo van a decir los números, publicados hoy mismo en El Mundo por el secretario de Medio Ambiente de CC.OO.,según informe elaborado sobre los años de 1990 al 2002: (sólo recordar que España se comprometió según el protocolo de Kioto a no aumentar más de un 15% sus emisiones de gases de efecto invernadero hasta el 2012) Aumento de las emisiones de gases de efecto invernadero por Comunidades Autónomas desde 1990 al 2012: País Vasco.......14,32% Asturias 20,23%, Aragón 22,74%,C. y León....26,12%, Galicia 28,95%, Cataluña 37%, Cantabria 38,34%, C-La Mancha 41%, Navarra 43,42%, Andalucía 46,18%, Rioja 46,37%, Extremadura 51,24%, Murcia 51,83, Madrid 55,37%, Baleares 57,57%, C. Valencia 62,10% y Canarias 76,76%. La media de España es un aumento del 38%, el primero de Europa. Sin comentarios. 15 de octubre del 2003 ENERGIA... DE VERDE, NADA Por
norma general huímos de los razonamientos simplones y de las aseveraciones tajantes pero,
en el caso de la campaña de energía verde emprendida por Endesa e Iberdrola, son estas
dos compañías eléctricas las que han derrochado una y otra cosa a la hora de querernos
vender una energía basándose en el desconocimiento del consumidor y en la falta de
escrúpulos de ambas a la hora de hacer negocio. Que
nadie se engañe con esa energía verde porque, en el caso de Endesa, procede de la
energía hidráulica producida en los embalses, y anegar valles, destruir ecosistemas,
borrar del mapa poblaciones no es nada ecológico. Porque, aunque Iberdrola es la
eléctrica que más invierte en energías renovables, sólo produce mediante ese sistema
el 4% de su energía, mientras que el 42% -en eso también es la primera- procede de la
energía nuclear. Porque Endesa es la cuarta empresa europea en producción de CO2...y eso
no es verde. Porque,
mediante el apartado "Costes por diversificación" de nuestros recibos ya
estamos pagando el sobreprecio de esa energía verde para que ellos invierta pero no
pierdan. Porque la citada campaña sólo pretende que elijamos esas compañías sobre
otras y además nos animan a consumir más electricidad, osea, producir más CO2, para que
vuelen los pájaros y más residuos nucleares y contaminación para que corran los ríos
-¿llevando qué?-; y lo único que hacen es vendernos la energía que ya producían. La energía verde que nos quieren vender Endesa e Iberdrola sólo tiene de verde el color del dinero que esperan ganar con semejante engañifa. 25 de septiembre del 2003 Lo reconocemos: estamos sorprendidos. A principios de mayo nos llamó la atención el hecho de que cuatro incidentes en centrales nucleares se habían producido en un breve espacio de tiempo. Nos atrajo el tema y lo seguimos: sin mucha dificultad tuvimos material para abrir una nueva sección en este sitio, Noticias nucleares, con la información de organizaciones ecologistas, el C.S.N. y la propia industria nuclear. Sabíamos los pavorosos riesgos de seguridad que conlleva la energía nuclear, el irresoluble problema de sus residuos, lo sustituible que, si se quiere, puede llegar a ser, y hasta conocíamos la existencia de una planta nuclear, que felízmente va a ser cerrada, cuyo funcionamiento podía compararse con el de una escopeta de feria. Pero lo que hemos visto en unos pocos meses de asomarnos a unas cuantas webs, ya decimos, nos tiene sorprendidos: averías que paran una central y que, al volver a funcionar, se avería, un generador de seguridad que se incendia y una central que sigue funcionando con un apaño, especificaciones técnicas -las normas de funcionamiento- que se alteran para no detener una central, una vasija con grietas desde hace años que no acaban de arreglarse... hasta una acería -allí también se usa la energía nuclear, más sorpresas- de la que sale un camión en el que detectan radiactividad. Nos temíamos que existan residuos radiactivos donde nadie lo sabe, submarinos nucleares hundidos sabe Dios donde, una plantas nuclear en Bulgaria peor que Chernóbil pero esto y aquí -debemos ser unos ingenuos- no nos lo esperábamos. Ni que se de tan poca resonancia en la prensa a esos incidentes, ni que vivamos tan preocupados por lavarnos las manos -medida muy saludable- y tengamos todo esto alrededor. 5 de septiembre del 2003 Han pasado los calores, los incendios ya no son noticia y aunque ahora toca las inundaciones y la gota fría nos queda una duda: ¿habrá servido lo ocurrido durante este verano para algo más que vender aparatos de aire acondicionado? A primeros de agosto, en plena ola de calor, nos quejábamos de la permanente ola de pereza mental que nos hacía ignorar los problemas mendioambietales de fondo y escaparnos de ellos creando más. A primeros de septiembre, ya decimos, nos preguntamos si habremos aprendido la lección. En Centroeuropa sufrieron terribles inundaciones el verano pasado y éste los ríos apenas llevaban agua, ¿habrán aprendido? En España, para empezar por lo más alto en la materia, la ministra de Medio Ambiente ha repetido la manida frase: "no existen pruebas de que haya un cambio climático". Llámelo "equis", señora, pero no hay duda de que alteramos el clima con nuestra irracional manera de vivir y que sufrimos ya las consecuencias. La ministra, sin duda, no espera a ver las llamas en su casa para llamar a los bomberos y seguro que con sólo oler a chamusquina busca saber si algo se quema, aunque le conste que todo está apagado en su hogar. ¿Imitaremos a nuestros dirigentes y olvidaremos el terrible calor sufrido en cuanto empiece a refrescar? ¿Miraremos impávidos las imágenes de inundaciones, asociadas ya al otoño de cada año como Papá Noel a la Navidad? Creemos tener la respuesta, pero esperaremos a ver, pues no perdemos la esperanza. 5 de agosto del 2003 Asistimos a los tremendos calores de este verano -altísimas temperaturas, sucesivas olas de calor...- y los padecemos y los sufrimos pero nadie, o pocos, se preguntan o preguntan por qué ocurre, si es normal, si es evitable. Quien puede instala aire acondicionado o el que lo tiene lo usa, muchas veces sin medida, a veces hasta para pasar frío, sin importarle si los gases que contiene -aunque no sean CFCs- debilitan aún más la capa de ozono, permitiendo llegar más radiaciones a nuestro planeta, o si el consumo eléctrico que produce aumenta la emisiones de CO2 y el efecto invernadero, que trae más calor. Vemos, quizá desde el chiringuito en la playa o con la garganta reseca por el aire artificial, cómo arde medio Portugal, parte de la Columbia Británica y muchos bosques españoles y parecemos admitirlo como si de una fatalidad se tratara y fuera algo inevitable asociado al verano -como las muertes que produce el tráfico o las escenas de crueldad que nos llegan desde Liberia-, resignados a que acabe el verano y acaben los incendios, aunque sus terribles consecuencias las sufriremos, buena parte en forma de calor, durante mucho tiempo. Ni opinión pública ni medios de comunicación parecen alterarse por todo lo que ocurre más allá de lo espectacular -¡récord histórico!, ¡45 grados allí!, ¡pavorosos incendios acullá!- más entretenidos todos por artificiales glorias futbolísticas o repugnantes miserias políticas. Más allá de esta ola de calor y de incendios sufrimos una ola permanente de insensibilización y pereza que nos costará muy caro a todos. 14 de abril del 2003 DE REPENTE, UN AÑO Hace un año colgamos esta página para contribuir, en la medida de nuestras limitaciones, a defender el medio ambiente y la naturaleza sin los cuales, pese a nuestra supuesta omnipotencia, no somos nada. Lo hicimos conscientes de que la Humanidad, en muchos casos sin darse cuenta, se la está jugando y está perdiendo derrochando los recursos de que disponemos. Cumplimos un año, como si alguien se hubiera propuesto desalentarnos, viendo, aunque ya lo sabíamos, hasta qué punto el ser humano es capaz de mentir y destruir para seguir manteniendo un sistema de vida insostenible. En nuestro apartado de Quienes somos hacemos un resumen de ese año, pero aquí, sin movernos de página, declaramos que hemos encontrado lo que necesitábamos para seguir, aunque sea como un pequeño mosquito inofensivo que no deja de zumbar, otro año más al pié de este cañón pacífico y modestamente vivificador: personas que nos leen y nos visitan y el gusto de hacer las cosas. 19 de marzo del 2003 AHORA, MAS QUE NUNCA, NO A LA GUERRA Mil razones contra la guerra no han bastado, millones de personas protestando contra ella no la han detenido. La guerra en Irak es un hecho y eso significa, sin eufemismos ni circunloquios, que miles o cientos de miles de personas van a morir, que muchas otras quedarán mutiladas o heridas, que millones de personas verán sus vidas arruinadas para siempre y que un pueblo, maltratado por la tiranía de un dictador y el embargo de las democracias occidentales, se hundirá aún más en la miseria. Las tiritas hipócritas que los destructores puedan poner no servirán más que para lucrarse ellos y tranquilizar conciencias cobardes. Ante esta realidad no caben medias tintas ni matices: una guerra es el mayor desastre que puede sufrir un pueblo, uno de los mayores fracasos de la Humanidad y el crimen más horrible que se puede cometer. Y quien comete un crimen, por mucha corbata que gaste y muy serenas que sean sus palabras, tiene un nombre. Hay que ser un miserable para decir que esta guerra busca derrocar un tirano, cuando tantos viven tranquilos en este planeta, o liberar un pueblo, cuando tantos se pudren ante nuestra pasividad. La posesión de armas de destrucción masiva por parte de Irak no es más que una excusa, cuando otros países amigos de los atacantes las tienen sobradamente y las usan y cuando los atacantes las vas a utilizar sin medida. Las únicas razones de esta guerra son económicas: apoderarse del petróleo de Irak y mover el inmoral y lucrativo mercado de armas. Desafiamos a quien diga lo contrario a debatirlo con palabras. Pese a todo, la protesta popular no ha sido en vano, ha despertado conciencias y ha retrasado el ataque. Hoy, más que nunca, los biennacidos debemos seguir oponiéndonos a la guerra como podamos: un minuto menos de guerra, una bomba menos que caiga, una vida salvada bien merece que no desfallezcamos.
5 de diciembre del 2002 Pese a que los telediarios nos llenan de imágenes con miles de voluntarios limpiando la marea negra del Prestige, políticos decretando leyes drásticas contra petroleros basura, el ejército colobarando en la limpieza y un entusiasmo colectivo ante tal "accidente", es más difícil encontrar las noticias que nos explican, realmente, por qué ha pasado todo esto. El Moskovsky Festival, pretolero con 60.000 toneladas de crudo, expulsado de las aguas gallegas hace unos días, está fondeado en la bahía de Algeciras. Dice el presidente del gobierno que en esa zona no se puede ser tan rígido como en Galicia... ¿Es que se puede ser más o menos rígido cuando se corre el riesgo de crear una catástrofe como la ocurrida? ¿O será que en Algeciras no hay cámaras para reflejar tan grave irresponsabilidad, porque están todas en Galicia filmando lo sucedido? Publica El Mundo -7 de diciembre- que en los últimos años -el 13 de noviembre por última vez- España ha revisado 35 petroleros basura, les ha encontrado deficiencias -24 y 38, respectivamente, a los dos últimos- y los ha dejado marchar sin repararlas por completo a jugar a la ruleta rusa en algún mar. De eso se acusó a Gibraltar respecto al Prestige, curiosamente. ¿Quién se extraña de que haya sucedido esta catástrofe? Más bien deberíamos extrañarnos de que no pasen más, con semejantes autoridades que se toman a cachondeo, y no encontramos mejor definición, la seguridad de los mares, de la naturaleza y de las personas. 25 de noviembre del 2002 Tras el desastre del Prestige hay un desaforado interés en hallar culpables, cuando entontrarlos es muy sencillo: lo son los dueños del petrolero y todos los que se han ocupado de sacarle provecho; como lo son los que han autorizado que siguiera navegando. Lo son, si es cierto lo que se dice, las autoridades gibraltareñas. Pero también lo es el gobierno español, por los pocos medios disponibles ante catastrófes como ésta que, desgraciadamente, no son nuevas. Y lo son las autoridades de la U.E., que ahora corren a variar la legislación, como si fuera necesario un número determinado de desastres de este calibre para que aligeraran su burocracia. Y lo somos nosotros, y el gobierno español y las autoridades de la U.E. por seguir "engachados" de semejante manera a semejante combustible, por no movernos todos hacia las energías renovables para dejar ya esta dependencia que tantas guerras, alteraciones económicas, sociales y políticas, además de barbaridades contra la naturaleza, con vertidos o, sobre todo, su simple consumo, ha producido y produce. Mientras se consuma de tal manera petróleo, mientras haya tal trasiego de petroleros por los siete mares, habrá accidentes como el del Prestige y, aunque unos sean más culpables que otros, pagaremos todos. Y el medio ambiente, que ya está harto de nuestros excesos. 11de septiembre del 2002 Tras la reciente Cumbre de la Tierra no nos queda otra que pensar, a riesgo de que nos llamen simples, que no se quieren arreglar los gravísimos problemas medioambientales que afectan a este planeta y a la Humanidad. Después de haber llenado folios con hermosas propuesta y no menos bellas aspiraciones sin haber decidido, ni en un solo caso, cuándo y cómo llevarlas a cabo en una reunión mundial llena de grandes e inteligentes hombres, que saben bien, aunque parezcan ignorarlo, que el futuro de todos está en juego, nos queda muy claro que antes que poner los medios para que media Europa no se vea anegada por la lluvia está el responder algunos gobiernos ante las petrolíferas que los llevaron donde están, que más que llevar desarrollo mediante energías renovables al Tercer Mundo, importa el que individuos como el rey de Arabia Saudí puedan seguir derrochando millonadas en sus vacaciones en Marbella, por citar ejemplos recientes y de todos conocidos. Unos y otros se hartarán de decir la que se viene encima, y la que ya está cayendo, aunque primero estarán los intereses particulares y próximos. Pero ahora que los gobiernos han fallado, quedamos nosotros, los ciudadanos de países democráticos que, nos guste o no, somos responsables de lo que nuestros gobiernos, elegidos por nosotros, representación nuestra, hagan y, por ello,debemos demostrar que a nosotros sí nos importa nuestro presente y nuestro futuro y el de todas las demás personas olvidadas en ésta como en anteriores cumbres. 22 de julio del 2002 Recientemente se ha publicado un estudio de la Agencia Británica de Normativa Alimentaria en el que se demuestra que los alimentos transgénicos -OMGs- pueden variar el ADN de nuestra flora intestinal. Precisamente una de las principales ventajas con la que nos han vendido los transgénicos ha sido que nada de ellos se podia incorporar a nuestro organismo. Parece claro que, a poco que dejan investigar al respecto, aparecen evidencias en contra de esta manipulación mientras aumentan las plantaciones de transgénicos y cada vez están, sin que lo sepamos, más presentes en nuestra cesta de la compra. A pesar de todo, esta proliferación de plantas y alimentos transgénicos, de proporciones que ni los que los fabrican o los venden conocen, tiene un remedio que está en nuestra manos y va más allá del necesario cambio en la legislación: Greenpeace ha creado una lista, elaborada con la información facilitada por los propios fabricantes, en la que podemos saber qué alimentos contienen o no transgénicos. Quienes los fabrican o los venden no lo hacen ni por ideología o por principios, sino para aumentar sus beneficios, si éstos se reducen porque el consumidor compra productos libres de transgénicos, poco faltará para que nuestra compra, nuestra dieta y nuestros campos se vayan limpiando de tan inquietantes organismos. Es asunto nuestro y nuestra responsabilidad hacerlo. 24 de junio del 2002 Cualquiera diría que nuestros dirigentes, nuestros representantes, nos toman el pelo con sus cumbres y reuniones. Hace unos días veíamos cómo Silvio Berlusconi adelantaba dos horas la clausura de la Conferencia sobre el Hambre de Roma para ver el partido de su selección. A la citada cumbre no acudieron más representantes del primer mundo que el italiano, organizador del evento, y el de la Unión Europea, territorio donde se celebraba la reunión. En el famoso protocolo de Kioto se consiguieron unos tímidos acuerdos -no nos engañemos- que fueron burlados desde el principio, al crear la curiosa posibilidad, por parte de los paises más contaminantes, de comprar "derechos de contaminación" a otros más apurados económicamente. Varios de los paises que firmaron ese protocolo, como España, no lo han cumplido y el país más contaminante del mundo, Estados Unidos, se niega a ratificarlo. Las cumbres posteriores a la de Río acostumbran a postergar sus decisiones hasta la próxima, y en la próxima hasta la siguiente... y la de Johannesburgo es Río+10. Cualquiera diría que nuestros dirigentes, nuestros representantes, organizan todas esas costosísimas cumbres para cubrir el expediente y cenar opíparamente con sus amigos de turno... Y tendría más razón que un santo. 12 de abril del 2002 Que la protección del medio ambiente es fundamental para que siga habiendo vida en este planeta es algo que cada vez duda menos gente. Cada vez, también, son más las medidas que se toman para protegerlo. Pero, a la par, se siguen abriendo pozos petrolíferos, aumenta la producción y el consumo de productos desechables, se envenenan más ríos, mares o acuíferos y se deteriora la calidad de los alimentos que comemos, por poner cuatro ejemplos de entre mil. Los recursos siguen disminuyendo en proporción geométrica mientras vamos concienciándonos poco a poco, con la fuerza de los hechos, de que no podemos seguir derrochando millones de años de vida mientras empozoñamos irremisiblemente el futuro, todo ello en aras de un dudoso progreso que parece no servir para hacernos felices. Pese a todo, la solución a este problema de dimensiones ilimitadas que es la destrucción de nuestro medio ambiente está exclusivamente en manos de quien lo destruye, y si colgarse de una incineradora o encadenarse a un tren nuclear son gestos encomiables y valiosos, sólo si cada uno de nosotros deja de hacer mal las cosas, de contaminar, de derrochar recursos, de ignorar la destrucción de especies y entornos, podremos frenar lo que en muchos sitios es ya una catástrofe. Y si quien ya se ha dado cuenta de cuál es el problema y cuál la solución se lo hace ver a los que le rodean, habremos dado el primer paso, el imprescindible para iniciar el camino. En esas estamos nosotros y aquí, modestamente, comenzamos.
|
||