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2-12-2002
El
petróleo, al igual que otro semisólido por todos conocido, cuanto más que remueve más
huele. Ahora, a la sombra del vertido del Prestige, surgen noticias inquietantes como la
que el 1 de diciembre publicaba La Vanguardia y que hemos recogido de la revista de Prensa
del CSIC: la Universidad Politécnica de Barcelona participó en un estudio a nivel
europeo en el que detectaron entre 1996 y 1998, sirviéndose de imágenes tomadas con
satélite, pequeñas manchas de petróleo entre Barcelona y Mallorca que supondrían unos
vertidos anuales de más de 2.000 toneladas de crudo y una superficie ocupada de 8.400
km2.
Según los autores del estudio, los efectos sumados de estas "pequeñas"
manchas son peores que los de los grandes vertidos como el que estos días llena los
telediarios, pues crean una fina película en la superifice del agua que filtra la
radiación solar y bloquea el intercambio de gases entre el agua y el aire, afectando a la
vida marítima. Apuntamos nosotros que al existir estas manchas sin hacer
"ruido", no se limpian, por lo que la duración de los efectos tóxicos del
petróleo son más duraderos.
Estos vertidos se deben a la limpieza que los petroleros hacen del "resto
muerto" que queda en sus bodegas tras transportar petróleo -500 toneladas por cada
100.000 transportadas- y por la evacuación del agua del mar que los petroleros
cogen para equilibrar su carga. Estas "limpiezas" se realizan por la noche y los
capitanes de los petroleros prefieren hacerlas en el mar porque así no necesitan parar en
ningún puerto para hacerlo y ahorran tiempo.
Anotar que la contaminación en la ruta Barcelona-Mallorca es superior a la que existe
frente a Marsella pues, según los autores del estudio, las autoridades francesas son
mucho más estrictas que las españolas en cuanto a control de vertidos se refiere y que,
pese a que este estudio concluyó hace cuatro años, la situación no ha cambiado desde
entonces.
Como decimos en nuestro artículo de opinión de la página principal, el problema de los
vertidos no pasa sólo por controlar más, sino por consumir menos petróleo.
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