Empresas preocupadas por el medio ambiente
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La poca importancia que, pese a todo, seguimos concediendo a los problemas medioambientales, el poco empeño que dedicamos a solucionarlos, lo rentable que para muchos es mantener la creciente situación de derroche y crecimiento insostenible, junto a los poderosos beneficiados de que nada cambie, como petroleras, industria química y farmacéutica, grandes almacenes, etc. etc. etc. nos hace pensar muchas veces que nuestro esfuerzo, unas veces cotidiano, otras excepcional, finalmente no sirve para nada y que "esto" no tiene arreglo. Pero no es así. Como bien sabemos un río se contamina por los vertidos de una fábrica papelera, por ejemplo, las aguas residuales de un ayuntamiento, las basuras que arrojan unos cuantos, el poco cuidado en conservarlo de otros más, los escombros de una obra, el aceite que pierden cien vehículos, los abonos que utilizan los agricultores de la zona... Si cada uno de estos contaminadores deja de contaminar, el río estará limpio y cristalino, si los más grandes lo siguen haciendo, la presión de los vecinos podrá conseguir que el ayuntamiento depure sus aguas y que la fábrica de papel use procesos más limpios. Nuestro respeto cotidiano hacia la naturaleza y nuestro medio ambiente, rutinario, aburrido quizás, sirve, para empezar, para que no aumente el problema; después como ejemplo para los que ensucian y, finalmente, en sí mismo para unirse al de los demás. Nuestra presión, tal vez inapreciable en muchos casos, sumada a la de los demás, puede invertir tendencias, variar malos usos hasta más allá de lo que creemos. Para ello esta página, este apartado de ánimos, porque hechos son amores y el empeño decidido en cambiar las cosas, antes o después, más o menos, las cambia. Aquí iremos anotando esos éxitos, sean grandes o modestos, y esperamos que nos contéis los vuestros: el vecino que lleva los cartones al contenedor en lugar de tirarlos a la basura tras la "charla" que le disteis, el riachuelo muerto por los escombros por el que ahora corre el agua tras la cabezonería de unos cuántos. Contadnos, que iremos sumando. |