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Investigadores de la Universidad Rovira y Virigili de Tarragona han analizado durante casi dos años los alimentos que compraban en tiendas de alimentación. Estos son sus resultados:

 

Dioxinas.

A través de la dieta ingerimos  95,4 picogramos diarios de dioxinas. De éste cantidad el 31% procedería de pescados y mariscos, 25% de lácteos, de cereales el 14% y de carne el 13%.

PCBs.

Nuestra ingesta diaria en este caso sería de 150,13 picogramos, de los cuales casi el 83% procedería de pescados y mariscos, casi el 30% de lácteos y el 11% de cereales.

Policloronaftalenos (PCNs).

La mayor concentración de PCNs se daría en grasas y aceites (447 pg/gramo) y 71 pg/gramo en el caso de los cereales. Los niños ingerirían diariamente  1,65 nanogramos por kg. de peso y los ancianos 0,54.

Metales pesados.

Los pescados serían los responsables principales de que se incorpore a nuestra alimentación elementos como el cadmio, mercurio, plomo y arsénico.

 

Para las dioxinas se establece un margen de tolerancia de entre 1 a 4 picogramos por kilogramo de peso. En una persona de 70 kgs. ese margen estaría entre 70 y 280, cuando la media registrada es de 95,4 pero, ¿y si se le suman los 150 de PCBs? Incógnita.

En cuanto a los PCNs no existen aún umbrales de tolerancia ni se conoce exactamente su comportamiento, aunque se les supone parecidos a los PCBs.

Finalmente, en cuanto a los metales pesados, estarían por debajo del umbral de tolerancia, según este estudio.

Pese a que este estudio presenta al pescado como un alimento peligroso, tras estar la carne y los lácteos habitualmente en el punto de mira como alimentos dañinos, no debe sorprendernos. La contaminación de mares y ríos (desde catástrofes petrolíferas a vertidos químicos e industriales, pasando por las habituales bolsas de los supermercados, que derrochamos sin pensar que se utiliza cadmio para su impresión) no podían deparar nada distinto. También la utilización de TBTs en la pintura de los casos de los barcos -prohibidos desde este año- explicaría las elevadas dosis de dioxinas y PCBs en el pescado.

También hay que recordar lo que en este estudio se ha analizado que, en ningún momento, ha sido nada de lo que habitualmente se utiliza para el engorde del ganado, como hormonas, antibióticos, harinas cárnicas, lodos, etc.

 

 

 

Fuente: consumer.es, 22-10-2003