| La carne está tan introducida en nuestra
cultura y nuestra obsesión por las proteínas es tal que pasamos por encima de las
evidentes contraindicaciones que el consumo de carne tiene para nuestro organismo e
ignoramos las múltiples maneras que la naturaleza nos ofrece para adquirir proteínas. Ese afán consumidor de carne nos ha llevado a producir carne cada
vez en mayor cantidad y más barata; para ello no hemos reparado en nada: ni en convertir
a los animales que nos comemos en máquinas dedicadas exclusivamente a la producción, ni
en aplicarles todos los tormentos necesarios para que crezcan pronto y engorden mucho ni
en emponzoñar esa carne con antibióticos, hormonas, nitratos y un largo etcétera que
mina nuestra salud a cada bocado. Siguiendo esa línea tampoco hemos dudado en saquear la
tierra en aras de una ganadería intensiva que contamina nuestro maltratado medio ambiente
y que detrae tierras que podrían producir otros alimentos que no mantuvieran la eterna y
creciente diferencia entre países ricos y países hambrientos.
En este artículo no vamos a descubrir nada nuevo pero sí a
tratar de recordar que se puede vivir consumiendo pocos, e incluso ningún alimento de
origen animal. Que la carne -e incluso el pescado- es prescindible sin menoscabo de
nuestra salud y que tener como alimentos principales de nuestra dieta cereales, frutas y
hortalizas es bueno para nuestro cuerpo, los animales, el medio ambiente y el planeta y
sus habitantes en general.
Para empezar a hablar de vegetarianismo explicaremos las
diferentes dietas vegetarianas que existen partiendo de que, en este caso, más que lo que
se come, lo que relaciona a unos regímenes con otros es lo que no se come: carne
-incluyendo el pescado-:
DIETAS VEGETARIANAS
Para ser vegetariano existen muchas razones y aquí las
hemos agrupado en tres:
DE
SALUD ETICAS
MEDIOAMBIENTALES
Vistas las razones que pueden justificar una dieta
vegetariana no se puede ignorar los inconvenientes, por carencias nutricionales, que
éstas pueden tener. Esos inconvenientes tienen sus soluciones y es lo que vamos a ver a
continuación pensando en las dos alternativas más comunes en el vegetarianismo: la
ovo-lacto-vegetariana y la vegana.
INCONVENIENTES Y ALTERNATIVAS
Tras todo lo anterior llegamos a las conclusiones que hemos
sacado tras confeccionar este informe:
* Un adulto sano puede prescindir en su dieta de la carne de
manera casi completa o totalmente sin que su salud se resienta. De la misma manera podemos
hacerlo con el pescado, aunque en este caso un consumo esporádico y muy concreto podría
ser conveniente.
* La opción vegetariana que menos dudas nos deja y que
menos dudas ofrece a los expertos es la ovo-lacto-vegetariana. La combinación de cereales
y legumbres da lugar a proteínas comparables a las animales y la presencia en ella del
huevo y los lácteos -no necesariamente la leche- facilita la obtención de algunas
vitaminas y minerales. Huevos y lácteos deberían proceder de la ganadería ecológica o
granjas extensivas.
* La dieta vegana ofrece más dudas, aunque la mayoría se
cubren con suplementos o alimentos enriquecidos. Esto, la utilización de suplementos y
añadidos que, en principio, puede resultarnos extraño, es una práctica cada vez más
habitual en nuestra sociedad: muchas leches llevan calcio añadido, vitamina A y D, a
muchos zumos y refrescos se les añade vitamina C, cada vez son más los yogures y los
huevos enriquecidos con varias vitaminas, etc.
* Dietas más estrictas como la macrobiótica o la
frugívora muestran muchas deficiencias y dudas aunque no las hemos estudiado con
detenimiento, centrándonos en las dos más comunes.
* El consumo habitual y masivo de carne es malo para la
salud, en sí misma y por la forma en que se produce. El consumo escaso de cereales,
frutas y vegetales es malo para la salud y éstos sí deben ser parte fundamental y
principal de nuestra alimentación.
* La producción actual de carne se basa en el sufrimiento y
la denigración de los animales sometidos a ella y, por sí sola, sería una buena razón
para no comer carne.
* Esa misma producción y el consumo de carne destruye
recursos naturales, contaminando y dañando el medio ambiente y favoreciendo la existencia
de hambrunas y pueblos enteros desnutridos y abocados a la miseria.
Reduciendo drásticamente el consumo de carne o dejando de
consumir carne los seres humanos vivirían más y mejor, graves problemas de la Humanidad
entrarían en vía de solución, los animales no serían torturados y denigrados y el
medio ambiente se quitaría de enmedio a uno de sus peores depredadores.
Ser vegetariano, en mayor o menor medida, es bueno para
todos.
Fuentes: amigos de la tierra, consumer.es, diario abc,
asociación vegana española -ivu.org/ave.htm-, alternativa liberación animal,
pulevasalud.com, elmundosalud.com, "Cambio climático" de Dinyar Godrej,
magazine del diario abc... y quetequieroverde.com |